Poner la lavadora por la noche: la polémica está servida

¿Sabías que tus vecinos puedes interponer una reclamación si el ruido ocasionado por tu lavadora es habitual y supera los decibelios permitidos? Cuidado! porque nos podemos enfrentar a sanciones importantes.

La tarifa establecida que entro en vigor el pasado 1 de junio ha dado mucho de que hablar. Los hogares no quieren pagar más y se has popularizado el establecer la hora de lavado de madrugada.

Todo ello, es debido a que se establecen tres tramos horarios en función de su coste, siendo de 00:00 a 08:00 horas el más barato. Sin embargo, huir de las horas punta disminuirá nuestro recibo de la luz, pero no tener cuidado con la convivencia vecinal puede acarrearnos problemas.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), señala que el nivel de ruido durante el ciclo de lavado de una lavadora se sitúa de media en 46 dBA en el mejor de los casos, y en 57 dBA en el peor. En cuanto al centrifugado puede oscilar entre los 58-70,54 dBA, unas cifras que superan con creces los limites marcados.

Superar estos topes de forma reincidente puede conllevar a sanciones que oscilarán entre los 750 y 3.000 euros.

Pero, ¿Cómo reclamamos el exceso de ruido?

Desde nuestra Correduría te lo contamos, para ello será necesario utilizar nuestra garantía de Defensa Jurídica.

El primer paso, sería hablar con el vecino y hacerle entrar en razón.

Si el ruido se convierte en algo habitual, tendríamos que dirigirnos al presidente de la comunidad de propietarios y solicitar por escrito la convocatoria de una Junta Extraordinaria para abordar esta cuestión. Obviamente lo ideal sería llegar a un punto en común antes de tomar medidas.

Pero en el caso de que nuestro vecino siga en sus trece, optaremos por enviarle un requerimiento fehaciente (telegrama con acuse de recibo, burofax…) para que se abstenga de realizar estas actuaciones que están afectando al descanso del vecindario y a la convivencia dentro de la comunidad.

Acudir a los tribunales como último recurso

Si aun así, sigue ignorando nuestra solicitud, tendríamos la opción de presentar una queja al ayuntamiento para ver si es posible realizar algún tipo de mediación o pedir que se inicie un procedimiento sancionador.

Como último recurso, si nada de lo anterior da resultado, ya solo nos queda recurrir a los tribunales.

Para ello, es muy importante contar con un informe de medición acústica para tratar de determinar si se están superando los límites de decibelios previstos por las normas municipales, así como contar con el apoyo de los vecinos.

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